En el Price, con mi hermana (yo soy la más pequeña, la del miedo).

.

IMPOSTURAS MÍNIMAS

IMPOSTURAS MÍNIMAS
Natividad Gómez Bautista

16 de noviembre de 2009

HELENA DE TROYA

Jules Joseph Lefebvre (1834-1912)



Voy a tenderme aquí, desnuda,
en mi palestra,
y dejar que me agobie tu perfume.

Extender mis dos brazos
y partirme,
en el deseo
de tocar con mis dedos,
dos horizontes dérmicos, salados,
dos océanos.

Un mar en calma, saturado
y denso,
que me conoce
y sostiene mi peso. Y otro,
donde el misterio
de las profundidades
atormenta la espuma
de sus olas.

Paris, me llamas, y yo desnuda,
blanca de esperas
mi piel,
erizada y oculta en tu promesa.

Es dolorosa mi imagen,
desde el aire
en espejo de tu boca:
mujer crucificada,
indecisa,
sangrante… clavada en la palestra
de mi duda.

Ser y licuarme libre en dos vertientes
o hacerme pétrea
en una sola gota.


De nuevo baila la MAGIA en la red. Este poema no es más que mi pequeña aportación a las entradas de hoy de mis queridos amigos, ANTONIO MARTÍN ORTIZ y ELENA PASCUAL -Elena Clásica-.

Os invito, por tanto, a visitar sus espacios para saborear nuestro tríptico. Un homenaje a una mujer singular, Helena de Troya.

14 de noviembre de 2009

LUIS EDUARDO AUTE EN SALAMANCA

Con Montse Villar, Fernando Maés y Luis Mayo


El pasado viernes 13 de Noviembre, en el C.A.E.M., tuvimos la gran suerte de asistir al concierto de Luis Eduardo Aute.

Fueron casi tres horas de actuación, durante las cuales Aute consiguió encandilarnos con la belleza de su poesía y una entrega absoluta. Disfrutamos de sus nuevas canciones y recordamos vivencias muy queridas con sus clásicos. Entre ellos, la impresionante "Al alba", cantada "a capella" para cerrar el concierto, y que se escuchó en un impresionante silencio.

Pero la noche no terminó ahí.

Nuestra queridísima Montse Villar, junto con Nacho Serrano, su marido, y con la ayuda y complicidad del magnífico poeta cartagenero Antonio Marín Albalate, organizó un homenaje para Aute, en el que he tenido el placer de participar.

Se celebró una fiesta privada, después del concierto, en la que Luis Eduardo pudo escuchar algunos de los poemas que le dedicamos los participantes que también pertenecemos a S.L.C., y las canciones de Fernando Maés, Javier Ezpeleta y Fernando Álvarez. Montse le entregó un CD de Andrés Sudón, que no pudo asistir.

Aute, escuchando el recital.



Montse, coordinó y maquetó un bellísimo CD, en el que se incluyen todos los textos, recitados por nosotros, y las canciones de la fiesta -y alguna más-. Se acompaña, además, de un pequeño libreto con los poemas y canciones escritos.




CD recopilatorio de los poemas y canciones, coordinado y maquetado por Motse Villar.



Aute es una persona cercana y entrañable. Nos acompañó como un amigo más, compartiendo nuestras palabras y disfrutando con la música de "nuestros" cantautores, que recibieron sus elogios con agradecida sorpresa. Improvisó para nosotros su "Te quiero", convirtiéndolo en un "Os quiero" que nos emocionó.



Y se llevó prendido en su chaqueta de cuero, el pin con que le obsequiamos como recuerdo de esa noche. Su beso, el que dibuja en muchas de sus dedicatorias.



A pesar del concierto de hoy en Manresa, nos regaló un par de horas de su tiempo... que nunca olvidaremos.

Carlos Blanco Sánchez, Aute... y yo misma... (¡qué recuerdo!)


Mi poema para Aute:



Agua de vuelta al agua (o el espejo de Aute)



Me miro en este espejo

y no puedo contar

cuántas palabras me devuelven

los surcos

.................................................... - dérmica arena

....................................................... posada por los días-

trazando el mapa mudo

de todos los caminos recorridos.


Ahora, soy agua.


Al fondo del barranco me desplomo

apagándome

dejándome la piel

.................................................... -pelado el animal

.................................................... el alma al aire-

en cada trazo que arrastran

los pinceles

licuados en el óleo de una idea.


Agua, de vuelta al agua.


Vibra como campana mi osamenta

salada resonancia submarina

si tañe a terminar

como las lágrimas

.................................................. -fuego de sal

.................................................... al fin

.................................................... húmeda llama-

rodándose de vuelta

a mis entrañas.


Soledad Sánchez Mulas








Y mañana, día 15, en el Café Moderno, continuamos con las actividades de La Marcha por la Paz y la No-Violencia a su paso por Salamanca. Un recital poético y musical, con el que pondremos nuestro granito de arena.



Tenéis más información en la columna lateral.

11 de noviembre de 2009

EL ABANICO (8 de Noviembre de 2.008)



Me miras desde el agua,
tendiéndome la mano que posaba mi fiebre,
y no llego a alcanzarte.

Flotan muertas las flores
que un día te prendiste en el pelo,
y alguna pluma
de los pavos reales
que siempre te anunciaban,
desde la gris solapa de tu abrigo.

Quiero escuchar tu voz de los veranos,
cuando todo era fácil,
y yo siempre encontraba
el camino de vuelta.

Saber, como en aquella foto,
que cuando me mirabas
tú también me querías.

Que no dijimos nada
en el adiós medido, pero que estaba todo
dicho. Quiero no recordar
tu líquida renuncia.

Te fuiste simplemente, como el agua, en el agua.

Y yo me quedé absorta en tus orillas
dejándote fluir,
y espantando certezas a golpe de abanico.





El ocho de noviembre de 2.008, falleció Cecilia, mi madre. Un montón de poemas, de los que estos versos son una pincelada, recogieron las vivencias de aquellos días. Los recuerdos, es cierto, se van difuminando con el paso del tiempo, y la memoria, a veces tan absurda, refuerza las cosas más insignificantes, y las liga a una situación de dolor... ya para siempre.
El abanico se lo regaló mi tía Antonia, su hermana. Lo trajo desde Fátima, donde dejó encendida una vela por ella. Yo pasé con mi madre su última noche, la mayor parte del tiempo abanicándola... tanto, que rompí dos varillas del dichoso abanico.
Después, con el aturdimiento de las horas blancas que se sucedieron... desapareció. Es mi recuerdo amargo y absurdo de un ocho de noviembre. Haber perdido su abanico.




...



Gracias a todos por vuestro cariño y por los comentarios tan hermosos que me habéis dejado. Hoy ha sido un día muy difícil, pero vuestro apoyo me lo ha aligerado.

Quienes ya me conocéis, sabéis que siempre me maravillo de la MAGIA de la red, del poder de las palabras. De los lazos que nos unen, sin saberlo, y de la belleza de compartir vivencias con quienes nos quieren.

Me ha emocionado especialmente el comentario de Rosario. No la conozco personalmente, como a la mayoría de vosotros, pero la intuyo generosa, enorme en su humanidad. Tanto como su hermano, Antonio Martín Ortiz, a quien tengo la satisfacción de contar entre mis grandes amigos.

Os dejo sus palabras, y a ella, un abanico con todo mi cariño y agradecimiento:


Soledad, Me has emocionado, veo la imagen de tu madre y me digo: Cecilia es una mujer con una gran sensibilidad, la que te dejó ella a ti. Tu madre es "hermosa". El abanico no se perdió, cumplió su objetivo en la vida, el gesto más noble, engrandecido, es darle aire a tu madre en los últimos alientos de su vida, aire que la ayudó a emprender el nuevo vuelo que el destino le tenía reservado. A ti, la intensidad y dureza de esa vivencia, junto a ella, te da fuerza para seguir tu propio camino en este mundo. A mi madre, Gracia, mi sobrino, el más benjamín de la familia, le trajo uno de Badajoz, se lo ofreció a su yaya, para su largo viaje. Yo le regalé uno a mi madre, que compré en Granada, la tierra que nos vio nacer a toda mi familia. También lo he perdido, pero he recuperado en honor a mi madre la satisfacción de comprar abanicos a las mujeres que quiero, no se por qué razón será, tal vez porque el aire que nos dan es símbolo de libertad y de paz, o será que se percatan de que el primer abanico que compré lo hice con mucho amor a la mujer, mi madre, que me dio la vida: es el más hermoso don que jamás he recibido. Se va nuestra madre y parece que perdemos las referencias de nuestra vida, nos sentimos como desamparados, pero la magia que ellas tuvieron es enseñarnos a querer y a saber encontrar los enigmas de la vida por nosotros mismos. Rindo, con mi mayor honestidad y amor, mi gran homenaje a todas las madres, las que se fueron, las que siguen aquí y todas las que vendrán. Al igual que tú, me siento muy orgullosa de mi madre, como tú de la tuya. Soledad, hoy más que nunca, recibe un fuerte abrazo desde lo más profundo de mi corazón,Rosario

Para ti, Rosario.


...



Los sentimientos han revoloteado, como no podía ser de otra forma, en torno a esta entrada. Me alegro muchísimo de que, en el fondo, se haya convertido en un sentido homenaje a todas las madres, las que están, y las que nos han dejado.

Quiero incluir los poemas que han dejado mis amigos Isabel, Teresa y Juan Franscico. Gracias a las tres por vuestra generosidad y por compartir conmigo vuestro sentimiento.

Isabel, escribió:

Te fuiste de mi lado.
En silencio fue tu partida.
Mi corazón se ha desangrado
por tan súbita despedida.
Tu espíritu luchador
a la vida se aferraba.
Más Dios, desesperado,
a su lado te llamaba.
En ángel te has convertido.
Velando por nosotros estás.
Aguardando que se cumpla
la cita de reunirnos en la eternidad.
Sin embargo, me parece tan lejos...
Quisiera ahora poderte abrazar.
Te busco, te llamo. No te encuentro.
Dime... ¿Cómo me he de consolar?
Tu amor incalculable mis faltas por alto pasó.
Porque el querer de una madre,
ese, no tiene comparación.
Sé que en el cielo habitas.
Al lado de Dios has de estar.
Aguardaré paciente el día
en que nos volvamos a encontrar.
Entonces será para siempre.
Nada ni nadie nos podrá separar.
No temeré cuando llegue mi momento
pues tu presencia me confortará.
Me esforzaré por ganar el cielo
para no perderte nunca más.
Mientras tanto, guía mis pasos.
Ilumina mi senda,
enséñame el caminopor donde he de pisar.

Poema de Isabel, Semillas de Amistad

...


Teresa, escribió:


Madre
ya sé que tienes los huesos
descolgados de la tierra.
Sé que te duelen los días
y que las noches te arañan
con uñas de miedo.

Sé que te pesa el cuerpo
como un siglo,
que tienes cansada la boca
y las palabras,
que tus ojos amados
son dos pozos oscuros
de agua blanquecina
cegados a la luz.

Sé que te duele la vida
de quebrantos y pesares,
que ya no ocultas
las cicatrices profundas
del ayer.

Sé que es difícil
arrancarte la sonrisa que se esconde
entre los surcos amables de tu rostro.
Pero, madre,
apóyate en mis manos y en mi pecho
que seguiré encendiendo
por ti la lamparita de tu alcoba.

Te acogeré en mi seno,
madre, hasta la última hora,
como en el tiempo
que me acunaste tú.

Poema de
Teresa, Alas en Azul

...


Juan Francisco , escribió:

Me enfadé con mi madre...

Me enfadé con mi madre...
¡Dios me perdone! por morirse,
pensando que me engañaba.
me enfadé con mi madre...
¡Dios me perdone!
sin llegar a decirla cuanto la amaba.
Me enfadé y en mi rabia maldije al mundo,
a las gentes felices que sonreían;
y sintiendo en el pecho un dolor profundo
me olvidé de los seres que me querían.
Maldije a la tristeza que me embargaba
porque dejó la casa triste y vacía...
maldije tantas cosas mientras lloraba...¡
...Y lloré tantas veces la pena mía!
Pero luego de pronto la ví en mi mente
consolando mi llanto con su dulzura.
Recordé tanta dicha... tanta ventura,
que olvidé el arrebato tan insolente
y se llenó mi mente con su ternura.
Me enfadé con mi madre...
¡Lo más querido!
me enfadé...
¡Dios lo sabe!... como un reproche...
porque nada en el mundo tiene sentido,
porque el día mas bello que haya existido,
cuando muere una madre...
¡Se vuelve noche!

Poema de Juan Francisco Bravo Real


4 de noviembre de 2009

FRANCISCO AYALA







Nos dejaste, maestro.

Te llevas y nos dejas, magníficos personajes (me quedaré siempre con el recuerdo de Santaolalla), magníficas palabras... y una vida plena y coherente. Mi homenaje para el hombre de una pieza que amaba las letras.

30 de octubre de 2009

BARHEIN, Y EL HOMBRE DEL CIELO


En un reportaje sobre Barhein, escucho: "... dicen que en aquel edificio -un inmenso rascacielos en construcción-, trabaja un hombre, indio creo, que lleva casi un año sin bajar al suelo. Tardaría tanto, y cobra tan poco, que no le merecería la pena..." Quien esto contaba a la cámara, disfrutaba de una fastuosa fiesta en un edificio cercano, con piscina en la azotea y costoso champán francés en las copas.

Brotaron estos versos:

Los ojos se han vuelto minerales
de tanto espantar aire en las alturas,
aupado por el viento de prodigiosa arena
que te llamó aquel día,
que te arrastró
desde la orilla sucia de tu agua.

La soledad del oro sustentando
en la base del sueño,
un horizonte libre, entre las nubes,
donde la carne endurecida
de tus manos
sabe tocar con plumas.

Vértigo de bajada a los infiernos:
qué mejor que esta incierta indiferencia,
perdido en lo más alto,
ajeno y solo al mundo.

No levantas paredes niqueladas
de acristalada y lúgubre riqueza;
te has levantado un sueño
allá en lo alto,
con la carne enquistada entre las vigas
y el corazón volando.

23 de octubre de 2009

XXV CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA C.E.A.M. DE SEGORBE

Mesa de Honor del Certamen




El pasado sábado, 17 de Octubre, recibí el 2º Premio en el XXV Certamen Poético Internacional C.E.A.M. de Segorbe, con mi pequeño poemario titulado "¿Y tú me lo preguntas?".

Tuve la gran suerte de estar "arropada" por dos grandes poetas: José Pozo Madrid, de Tomelloso, que obtuvo el primer premio con su bellísimo poemario "Cuaderno para patas de alambre" y Blas Muñoz Pizarro, valenciano, tercer premio con su "Cuarteto de Primavera" (sonetos). El premio especial Tercera Edad, fue para el poema "Historia de María soltera" de Leonisa Fernández Pintor, de Cacabelos (León), quien no pudo asistir a la ceremonia de entrega. Obtuvo un accésit especial, como conmemoración del XXV aniversario del Certamen, Amalia Aparicio Jiménez, de Membrilla (Ciudad Real), por su poema titulado "Aquellos años cincuenta", un sentido homenaje a las personas mayores.


Junto a José Pozo Madrid y Blas Muñoz Pizarro



De izquierda a derecha: José Pozo Madrid, Blas Muñoz Pizarro, Amalia Aparicio Jiménez, y yo misma.

Fue un acto solemne y emotivo, perfectamente organizado por María José Tébar Pérez, directora del C.E.A.M. de Segorbe. Estuvo en todo momento pendiente de nosotros y dirigió toda la ceremonia, echándonos una mano cuando nos "asaltaron" los nervios.

En el mismo, se rindió homenaje al gran Quique Camoiras, a quien tuve el placer de saludar. Y me llevé un gran abrazo de una de mis actrices favoritas, la inmensa María Fernanda D'Ocon, a quien le enviaré mis poemas para que pueda saborearlos con calma, como a ella le gusta.




Irene y yo, orgullosísimas, junto a mi querida y admirada María Fernando D'Ocon

La cantante DOVA y la Banda "Agrupación Musical del Palancia C.E.A.M. Segorbe" y el Coro del C.E.A.M., con un impresionante Himno Regional de Valencia en la voz de David Montolio, pusieron el broche de oro a la entrega de los premios.

Y para redondear el día, una cena de gala en la que pudimos charlar y relajarnos después de tanto ajetreo.

Un día, desde luego, para no olvidar. Gracias a todos por vuestro trato tan entrañable, y especialmente a María José Tébar, que pone todo su cariño en la organización de cada certamen.


Recibiendo el premio de manos de D. Juan Alfonso Gil Albors, Miembro de la Academia Valenciana de la Lengua y Presidente del Jurado. Siempre recordaré sus amables palabras.




Recitando mis poemas. En la mesa, María José Tébar.


EL INFORMAL SEGORBINO Pinchando en este enlace, podréis ver la noticia magníficamente ampliada.


C.E.A.M. de Segorbe Pinchando en este enlace podréis ver el Acta del Certamen, y próximamente los poemas.

19 de octubre de 2009

LA MAGIA EN LA RED: ELENA PASCUAL Y ANTONIO MARTÍN ORTIZ



Me he permitido el lujo de copiar la fantástica entrada que hoy publica nuestro querido Antonio Martín Ortiz.


No añado nada más; quiero también compartirla con todos vosotros:



"Para la exposición de hoy, me refugio en Ovidio, ¿cómo no?, que en sus Amores (II, X, 1-14) dice:



Tu mihi, tu certe, memini, Graecine, negabas
uno posse aliquem tempore amare duas.
Per te ego decipior, per te deprensus inermis:
Ecce, duas uno tempore turpis amo!
Vtraque formosa est, operosae cultibus ambae;
artibus in dubio est haec sit an illa prior.
Pulchrior hac illa est, haec est quoque pulchrior illa;
et magis haec nobis, et magis illa placet!
Erro, uelut uentis discordibus acta phaselos,
diuiduumque tenent alter et alter amor.
Quid geminas, Erycina, meos sine fine dolores?
Non erat in curas una puella satis?
Quid folia arboribus, quid pleno sidera caelo,
in freta collectas alta quid addis aquas?




Tú me decías, Grecino, tú me decías, yo me acuerdo bien, que era imposible amar a dos mujeres al mismo tiempo. Por tu culpa yo he caído en la trampa, yo he sido sorprendido sin defensa. Sí: yo amo a dos mujeres al mismo tiempo, y no me avergüenzo. Una y otra son hermosas, ambas están igualmente preocupadas por su elegancia, y es difícil de decir si es la primera o la segunda la que tiene más talento. La primera es más hermosa que la segunda, pero, a su vez, la segunda es más hermosa que la primera. Es ya la primera, ya la segunda, la que me gusta más. Mi corazón, como una ligera barca con velas empujadas por vientos opuestos, flota incierta entre estos dos amores que se lo disputan. ¿Por qué, diosa del monte Erix, duplicar mis tormentos, de los que no veo fin? ¿Por qué hacerme preocupar? ¿No era suficiente una sola belleza? ¿Por qué añadir hojas a los árboles, estrellas al cielo que está lleno, aguas nuevas a los mares profundos?

Resulta que el 30 de Septiembre, mi gran amiga Elena Clásica, que es el pseudónimo de Elena Pascual, publica en su espacio un poema profundo y bien construido, lleno de inspiración, que podéis encontrar en su blog, adornado de sugestivas imágenes, y que, con su permiso, presento aquí:





Poema del olvido

Es prioritario olvidarlo todo,
olvidar la misma lectura de Cortázar,
olvidar a Polanski,
el Dakota, a Mr.X
olvidar a Buñuel,
así reza una película suya, ¿no?
olvidar tus aciertos,
¡qué gracia!
olvidar tus errores,
-mejor-,
olvidar tus sonrisas,
pues anda que tu crueldad...

Olvidar tus manías,
olvidar los paraguas
negros en una tarde mística.
Olvidar los sueños: los sueños todos,
olvidar el azar: olvidarlo también.

Olvidar la magia, sí, sí, olvidarla,
y ni resto de poemas:
fuera los polacos que conmueven,
los salvadoreños que sacuden,
fuera para siempre los suicidas,
ni hablar de la Pizarnik,
ni saber de la Peri Rossi,
ni asomarse el de Cuenca.

Olvidar que un día te inventaste
mermelada en la comisura de mis labios y la saboreaste.

Olvidar que protegías mis medias
de las nubes y las apartabas de la lluvia.

Olvidar las trazas de las líneas
que decoran tu cuerpo y te dejan plasmado en carboncillo.

Olvidar mi sujetador en el tendedero
cuando lo recogías.

Olvidar mil veces que la luna sonreía.

Olvidar, por Dios, el placer en tu rostro.

Olvidar, ¡por caridad!
la música de Schubert sobre el volcán.

Olvidar, ¡sí, carajo!
quién era Simone Choule
y quién Rosemary
y quién era la maga
y Rocamadour, y Mimi y Carol,

¡basta,
prioritario olvidar,
ya basta!

Y entonces: olvidar,
hasta la misma entraña
hasta el hueso del olvido.

Olvidarlo todo, olvidarlo otra vez y otra
y olvidarlo otra,

y morir de olvido, y morir de
traza y morir de cuerpo y morir de sonrisa
y morir de carboncillo y de carbunclo y de medias
y de perfumes y labios,
y morir de lluvia.

Y cuando haya muerto de olvido
que el olvido ya no viva má
s,
que ya no viva más...

Firmado: Elena Pascual











Conmovido e iluminado por tan fecundo poema, el día 2 de Octubre yo le hago un comentario que podéis leer a continuación:


Quisiera,
pero me es imposible.
A lo mejor es que no quiero,
o no puedo.

¿Qué pasa con tus manías?
Mi paraguas y la lluvia,
la mística presencia,
mis sueños, y los tuyos
los nuestros:
¿Fueron sólo puro azar,
o van a ser reales?
¿Tanto como lo fueron,
o lo son,
quienes nos rodean,
los que no son,
porque son diferentes,
o porque eligieron lo otro?

Y ¿por qué olvidar
esa tarde que pasé contigo?

Tú,
con tus labios sensuales,
granates e insinuantes,
con tus medias transparentes,
¡qué hermosura!
¡Qué oportuna esa lluvia,
que nos obligaba
a mezclarnos!

Tú,
con ese cuerpo, el tuyo,
que siempre superaba
a todas las pinturas.

Tú,
con ese sujetador,
que yo imaginaba en tu cuerpo,
pieza innecesaria,
porque nada tenía que sujetar:
tus senos altivos
me miraban de frente,
y se mantenían erectos,
no sé si insinuantes
o amenazantes...

Y esas noches,
pasadas contigo,
bajo el resplandor
de la luna traicionera.

Tú,
con la sonrisa en el rostro,
al son de una música celestial,
las palabras titubeantes
que salían de tus labios…
y de los míos.

Y todos esos nombres
de gente importante,
que ya no lo eran,
porque tú lo eras todo,
y lo sigues siendo.

Me pareció por un momento,
que todo estaba al revés,
o casi todo,
porque la mujer
de Van Oostzanen
parece real:
ésa eres tú.
Y la de Rebecca Campbell,
también es real,
pero no eres tú,
porque está al revés.

Y es que yo
no quiero olvidar,
ni mucho menos olvidarte a ti,
porque tú estás dentro de mí,
y yo, sin ti,
ya no soy yo.

En ese caso,
sería otro,
y yo quiero seguir
siendo yo,
pero contigo.

Antonio Martín Ortiz


Entre éstas, o a continuación, mi gran amiga también Soledad Sánchez Mulas, que está toda ella llena de inspiración y encanto, cuando se pone a escribir, y también cuando no escribe, me envía un correo electrónico el día 4 de Octubre, alabando el poema de Elena Pascual, y comentando, en forma de diálogo, lo que yo escribí, sin optar por publicarlo como comentario en el blog de Elena Pascual, porque parecería demasiado barroco tanto comentario, y, sobre todo, para no convertirse en protagonista ella, Soledad Sánchez Mulas, porque aquí el protagonismo es todo para Elena Pascual, que es la que dio origen a estos comentarios en cascada, porque su poema es fecundo y muy fecundo, ya que ha sido el origen y la causa de todo. Le digo a Soledad Sánchez Mulas que sus versos no deben quedar sin ser publicados, porque son exquisitos, como lo son todos los suyos, y me da permiso para que los haga públicos en mi espacio. Le doy las gracias y os los pongo a continuación (en color rojo, lo que yo escribí; y en color azul, lo que ella intercaló):



Quisiera,
pero me es imposible.
A lo mejor es que no quiero,
o no puedo.




Debería dejarme caer en el olvido,
pero sé que me enganchas...
siempre tus tibios músculos alerta
para sacarme a flote.

¿Qué pasa con tus manías?
Mi paraguas y la lluvia,
la mística presencia,
mis sueños, y los tuyos
los nuestros:
¿Fueron sólo puro azar,
o van a ser reales?
¿Tanto como lo fueron,
o lo son,
quienes nos rodean,
los que no son,
porque son diferentes,
o porque eligieron lo otro?




Esa montaña mágica
de minúsculas cosas
que elevamos, a medias,
¿existe?, díme, ¿se hace perenne?
¿vive?


Y ¿por qué olvidar
esa tarde que pasé contigo?




¿Vaciarme de tí?
¿Ahogarme ahora
en la turbia humedad de tu presencia?


Tú,
con tus labios sensuales,
granates e insinuantes,
con tus medias transparentes,
¡qué hermosura!
¡Qué oportuna esa lluvia,
que nos obligaba
a mezclarnos!

Tú,
con ese cuerpo, el tuyo,
que siempre superaba
a todas las pinturas.

Tú,
con ese sujetador,
que yo imaginaba en tu cuerpo,
pieza innecesaria,
porque nada tenía que sujetar:
tus senos altivos
me miraban de frente,
y se mantenían erectos,
no sé si insinuantes
o amenazantes...

Y esas noches,
pasadas contigo,
bajo el resplandor
de la luna traicionera.

Tú,
con la sonrisa en el rostro,
al son de una música celestial,
las palabras titubeantes
que salían de tus labios…
y de los míos.




Sí, sé que fue un estruendo
el golpe de tu carne
en mi carne.
Sí, me comí tus labios
debajo de una luna indolente,
y te prometí pócima
de jugo eterno y franco.
Sí, sin tí no fui nadie,
hasta que aquella tarde
llovió café en mi sábana...


Y todos esos nombres
de gente importante,
que ya no lo eran,
porque tú lo eras todo,
y lo sigues siendo.

Dejé de ser así, como quería,
para serte
a tu forma.
Se cayeron mis naipes.

Me pareció por un momento,
que todo estaba al revés,
o casi todo,
porque la mujer
de Van Oostzanen
parece real:
ésa eres tú.
Y la de Rebecca Campbell,
también es real,
pero no eres tú,
porque está al revés.




Y eras tú.
Por dentro y por debajo,
todo piel, todo cuerpo,
y sólo era tu cara
mi amordazante espejo.

Y es que yo
no quiero olvidar,
ni mucho menos olvidarte a ti,
porque tú estás dentro de mí,
y yo, sin ti,
ya no soy yo.




Quiero olvidarme entera de los otros,
y ahogarme en tu costumbre.
Tú y yo,
pero sin mí,
sólo contigo.

En ese caso,
sería otro,
y yo quiero seguir
siendo yo,
pero contigo.



Soledad Sánchez Mulas & Antonio Martín Ortiz




Como si de un acto mágico se tratase, Elena Pascual publica el 11 de Octubre una entrada con el título de En mis nocturnos sueños imagino que te tengo, un texto lleno de inspiración y cariño, que me dedica y en el que incluye una buena parte de las palabras que yo dejé como comentario a su poema, detalle que yo le agradezco muy sinceramente.




PS.: Para mí es todo un placer y un gran orgullo poder contar con la amistad de Soledad y Elena, y tener la oportunidad de disfrutar de sus escritos, en verso y en prosa, que siempre son enriquecedores. Y tengo que agradecerles a ambas que me hayan permitido adornar mi humilde espacio con poemas soberbios escritos por ellas.

A lo largo de esta exposición habréis encontrado los múltiples enlaces que os remiten a los correspondientes espacios de Elena y Soledad. "

19 DE OCTUBRE DE 2.009, DÍA MUNDIAL DEL CÁNCER DE MAMA


Nunca cierres los ojos.

No estás sola.

Puedes haber perdido un trozo de tu carne

en este laberinto.

Y haber visto de cerca

el afilado cuerno de la rabia.

Pero tú, no estas sola.

Todas tenemos pechos.

17 de octubre de 2009

FUNDACIÓN VICENTE FERRER


Nuestro Premio Nobel de la Paz



Vi tus manos

acariciando un cuerpo a punto de partir.

Su temblor no era edad,

ni tampoco el cansancio acumulado,

ni tanto dar, abiertas,

siempre...

Ebrias de amor, tus manos

aleteaban

sobre la piel cansada.

12 de octubre de 2009

CONSTANTINO KAVAFIS... Y CLAUDIO RODRÍGUEZ



He ido

No tengo ligaduras;
me abandoné del todo.
He ido en la noche iluminada
hacia goces que eran mitad reales
mitad elaborados por mi espíritu.
Y he bebido un vino fuerte
como beben aquellos
que se entregan valerosamente al placer.

Versión de Pedro Bádenas de la Peña


Fui


No me ligué.
Por entero me liberé y me fui.
Hacia goces que estaban
parte en la realidad, parte en mi ser,
en la noche iluminada fui.
Yo bebí un vino fuerte,
como sólo el audaz bebe el placer.


Versión de José Ángel Valente

Ayer, en la tertulia literaria ATRIL, que dirige Fernando Díaz San Miguel en el Ateneo de Salamanca, entre otros muchos temas, hablamos de las traducciones de un poema. De cómo varía la esencia de un poema según la pluma que lo "castellaniza". Eché de menos a Antonio Martín Ortíz, el cuidado que siempre pone al elegir las mejores traducciones de los clásicos.



También comentamos, a propósito de un bello poema de Roxana Sánchez Seijas, la "ropa tendida" de Claudio Rodríguez.


Os dejo uno de sus poemas "con más ropa tendida":

(El alma)

Me la están refregando,
alguien la aclara.
¡Yo que desde aquel día
la eché a lo sucio para siempre, para
ya no lavarla más, y me servía!
¡Si hasta me está más justa¡ No la he puesto
pero ahí la veis todos, ahí, tendida,
ropa tendida al sol.
¿Quién es? ¿Qué es esto?
¿Qué lejía inmortal, y qué perdida
jabonadura vuelve, qué blancura?
Como al atardecer el cerro es nuestra ropa
desde la infancia, más y más oscura
y ved la mía ahora. ¡Ved mi ropa,
mi aposento de par en par! ¡Adentro
con todo el aire y todo el cielo encima!
¡Vista la tierra tierra! ¡Más adentro!
¡No tenedla en el patio: ahí en la cima,
ropa pisada por el sol y el gallo,
por el rey siempre!
He dicho así a media alba
porque de nuevo la hallo,
de nuevo el aire libre sana y salva.
Fue en el río, seguro, en aquel río
donde se lava todo, bajo el puente.
Huele a la misma agua, a cuerpo mío.¡
Y ya sin mancha! ¡Si hay algún valiente,
que se la ponga! Sé que le ahogaría.
Bien sé que al pie del corazón no es blanca
pero no importa: un día...
¡Qué un día, hoy, mañana que es la fiesta!
Mañana todo el pueblo por las calles
y la conocerán, y dirán: «Esta
es su camisa, aquella, la que eras
sólo un remiendo y ya no le servía.
¿Qué es este amor? ¿Quién es su lavandera?»

Feliz "puente" a todos.


Como siempre, el comentario de Antonio ha "bordado" esta entrada:

"Es muy de agradecer que pongas a nuestra disposición el resultado y el fruto de esas tertulias literarias a las que acudes y que deben ser de lo más interesante.
Debo también darte las gracias por la cortesía que has tenido en citarme en el comentario que haces sobre la dificultad de las traducciones.
Voy a comentar ahora el texto de Kavafis y el de Claudio Rodríguez lo haré más adelante, que las cosas hay que tomárselas con calma, si se quieren hacer bien.
El poema de Kavafis me sugiere el éxtasis Dionisíaco que se experimentaba en los rituales Báquicos, con el desenfreno y la quietud consiguiente provocados por ese don del dios Dioniso, que tanto agradecemos en la Cultura Mediterránea.
Traducir de una Lengua a otra es casi imposible: siempre se pierde algo del original y se añade algo que no estaba en el original. Haces bien en presentarnos dos traducciones; así podemos comparar.
Yo conozco a Kavafis, que he leído en traducción catalana de Carles Riba, quizá el mejor Helenista que ha dado esta tierra, tanto en Griego Antiguo, como en Griego Moderno. He revisado la traducción que hizo del poema ÍTAKA y he leído también la que he encontrado de Pedro Bárdenas de la Peña, y puedo afirmar que no desdice nada ésta de la de Carles Riba, cuyo prestigio está reconocido por todos. Tengo que deducir por ello que la traducción que nos da Pedro Bárdenas de la Peña se ajusta al original griego (Griego Moderno).
Además, la traducción a que me refiero está en plena armonía con lo que conozco de Kavafis: se respira por todas partes esa nostalgia del Griego y tiene un sabor clásico, como todo en Kavafis.
La traducción de José Ángel Valente suena a otra música: es más pobre en sensaciones y pensamientos. Parece un texto impropio de Kavafis. Es algo diferente. Sin saber yo quién es José Angel Valente, me atrevería a afirmar que su traducción no está hecha desde el texto original de Kavafis, sino desde otra traducción, seguramente una inglesa.
Otra cuestión: en Griego Antiguo He ido y Fui son dos palabras completamente diferentes. Yo no tengo conocimientos suficientes de Griego Moderno para opinar, pero me atrevo a afirmar que ambas expresiones tienen que continuar siendo diferentes en Griego Moderno.
Es precisamente el Inglés el que reduce a muy pocas la enorme cantidad de formas verbales y matices que existen en Griego.
Es esto lo que me ha hecho sospechar que la segunda traducción en realidad es “como una comida recalentada”.
Te envío un beso y un abrazo,

10 de octubre de 2009

DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL

DIA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL


10 de Octubre de 2.009

"Salud mental al alcance de todos"

En ese lugar en que te encuentras,
oscuro,
donde te cercan las voces y los ojos
y te tiemblan las manos extendidas,
que buscan
el tacto de una piel.
Ahí, haces un nido de espera, silencioso,
y te arrullas
en la insensible pena,
de estar solo.
En el centro de un grito,
abandonado y solo.

2 de octubre de 2009

DIA INTERNACIONAL DE LA NO-VIOLENCIA EN SALAMANCA


2 DE OCTUBRE, COMIENZA LA MARCHA MUNDIAL por sigma153 @ 2009-09-26 – 09:34:22



"Los Salmantinos empiezan a Marchar este 2 de Octubre.




Este dos de Octubre, Día Internacional de la No-violencia, comienza la Marcha Mundial por la Paz y la No-violencia en Wellington (Nueva Zelanda) y en más de 400 ciudades de los cinco Continentes se realizarán actos para acompañar este gran evento.


En Salamanca se tienen previstas 3 actividades a lo largo del día, por la mañana a partir de las 11 hasta las 13 horas, en la Plaza Mayor se llevarán a cabo talleres infantiles sobre la Paz con la participación de escuelas primarias y voluntarios de Mundo Sin Guerras y de la Facultad de Educación de la USAL.


Por la tarde, a partir de las 6:30 en la Vieja Iglesia de Pizarrales, se llevará a cabo un acto Cultural con la intervención de grupos de danza, teatro, poesía y cantautores, así como la intervención de los representantes de Mundo Sin Guerras que hablarán de la Marcha y su significado.


Ya por la noche, a partir de las 10 en la Sala el Savor, se hará un cierre de fiesta con la actuación de Cantautores, poetas y monologistas, que darán broche final a esta Jornada festiva por la Paz y la No-violencia.


Esperamos contar con vuestra asistencia."





-o-o-o-




Junto con varios de mis compañeros de SLC, Carlos Blanco, Benito González, Toño Blázquez, Roxana Sánchez, Pepita Sánchez, Sofía Montero, Blanca González, Isaura Díaz, Luz Mercedes Orrego y Mª Victoria Díaz, pusimos nuestro "grano poético" por la PAZ, dentro de los actos programados en la Iglesia Vieja de Pizarrales.






El mío, perteneciente a mi poemario "Olivadas palabras" os lo dejo aquí...







“…Que todo sea ramos
de olivos en el aire…”
Blas de Otero



Quiero que sean tus hojas
las que aniden el aire,
con sus enveses pálidos
figurando palomas.

Quiero que acalles,
dejando tu fragancia suspendida,
los rumores
que elevan
las batallas prendidas
en las grietas oscuras de la tierra.

Quiero que se te caigan las olivas
como tormenta mágica,
que inunden mares verdes
todos los valles
tristes,
todas las sierras trágicas,
todas las luchas vivas.

Quiero portarte, ramo, firmemente
hasta mutar mis brazos
en plantones,
que se me reverdezcan
en tus hojas
mis ansias
de esta paz;
hacerte techo verde
de los hombres,
sangre verde también
para sus corazones.






Nuestro grupo en el escenario (Blanca recita su poema).

27 de septiembre de 2009

LA ALBUFERA


La garza nos ignora recortada en la anea.
Su pico hace relámpago en el agua.

La barcaza enmudece la tarde,
limpia y fresca,
acariciando el agua en la albufera.

Entrevemos los patos,
sortilegio escondido en la espesura.

Y sobre los machones,
velan el aire,
a la caza del pez desprevenido,
unitarias gaviotas.




Paz infinita en el cristal del agua.

En la albufera -Valencia-.

24 de septiembre de 2009

MÁSCARA



Pintura de John Lindley

"Sincere uiuere mihi placet. Qualis non sim apparere mihi non placet" (*)




Gritando dentro, llorando por salir,
con el cuerpo mojado
en la espiral perpetua de la concha.

Salir desnuda, dejar atrás
el cálido refugio
en el que no me importa
si amanece el dolor en tu horizonte.

Expuesta al crudo sol de los secretos,
aventados a voces
desde el hueco seguro de mi alma.


Abrir la boca
para medir palabras
y los labios al beso,
aunque encadene y duela,
aunque me sobre.

Soy este cuerpo simple,
de compacta y marmórea evanescencia,
de transparente roca.




(*) Me gusta vivir sinceramente. No me gusta aparentar lo que no soy.

17 de septiembre de 2009

HOJAS ROJAS, Marina Aoiz Monreal

(Click en la imagen)

¡La vuelta de vacaciones no ha podido ser mejor!


Espero, ante todo, que vuestro verano haya sido feliz. A mi regreso, recibo un correo electrónico de la poeta tafallesa Marina Aoiz Monreal, a quien tuve el placer de conocer en Cantillana. En breves fechas va a ser la presentación de su último libro HOJAS ROJAS .

En Cantillana hablamos de nuestras respectivas madres, de nuestros sentimientos, de las palabras que quedaron colgando cuando ellas se fueron. Yo le hablé a Marina de mi dificultad para sacar a la luz el poemario que nació en el hospital y murió con ella. Y Marina ya me anticipó el homenaje que estaba preparando para la suya: un magnífico libro de poemas, con fabulosas fotografías de Puy Ainzúa, Daniel Andión, Carlos Arribas, Javier Ochoa, Javier Zubiri, Marina Aoiz y Atxu Ayerra.

Hoy ya es realidad y me ha parecido, simplemente, impresionante. Lo hago mío también, como homenaje para mi madre, para Gracia y para todas las madres, las que están aquí y las que ya se han marchado.

Os dejo uno de sus poemas, quizás el que más me ha emocionado. También tengo una foto de mi madre en la que lucía los preciosos "topolinos".

Calle mojada


La calle estaba mojada.
Sandalias topolino con calcetines blancos.
Hora de caminar agarradas del brazo,
con los pasos acompasados.
Catorce años y toda la hermosura del verano.
Ella, de nuevo vestida de blanco,
observa irónica la cámara.
Detrás de las dos amigas
cinco muchachas avanzan
agarradas del brazo. Serán costureras.
Serán madres, enfermeras, obreras.
Serán, tal vez, dueñas a medias,
de sus propias vidas. Es la posguerra.