1 de mayo de 2015

Tiempo de la madre

"Woman in front of the mirror" János Vaszary


" [...] Y desfila por el color amarillo a llorar, porque me halla envejecido, en la hoja de espada, en la desembocadura de mi rostro. Llora de mí, se entristece de mí. ¿Qué falta hará mi mocedad, si siempre seré su hijo? ¿Por qué las madres se duelen de hallar envejecidos a sus hijos, si jamás la edad de ellos alcanzará a la de ellas? ¿Y por qué, si los hijos, cuanto más se acaban, más se aproximan a los padres? ¡Mi madre llora porque estoy viejo de mi tiempo y porque nunca llegaré a envejecer del suyo![...]"
César Vallejo, Poemas en prosa. "El buen sentido"


Tiempo de la madre

Mi tiempo me acerca al bajo de tu falda,
al crepitar de la sartén triste, de tu espalda,
del silencio que rodaba despacio
entre las alacenas.

Mi tiempo vuelve con tus labios fruncidos,
con tu pregunta en el alféizar
que a veces me dejaba llegar desde otras tierras.

Ahora que mis manos tiemblan también
con ese nerviosismo cauteloso de la arruga labrada
a golpe de secretos,
de cuerpo desmembrado, desprovisto de labios,
apenas sostenido por la espera
desde aquella ventana que ya es nuestra,
mi tiempo vuelve núbil,
reconocible, con el anillo de tus tardes de agujas,
de tus pasos sencillos hacia la dicha-muerte.

Mi tiempo se ha hecho tuyo
y me borro los ojos delante del espejo
con el temblor verdoso de tus dedos,
madre,
como si no supiese que me miras de nuevo
sabiendo que tengo que marcharme,
hija sólo en tu vientre,
tiempo entre las hogueras y los árboles.

®Soledad Sánchez Mulas


27 de marzo de 2015

El juego de la vida

Imagen fotográfica en http://squallinou14.deviantart.com/art/Happy-Lovers-371994440


Observó con ternura la vibrante esfera azul. Recibía el calor y la luz de la recién encendida estrella y parecía palpitar en la oscuridad. En sus manos, los frágiles cuerpos, inertes aún, esplendían en su perfección. Ambos diferentes en su completitud, idénticos en su necesidad de compenetración. Capaces de perpetuarse y ofrecer la constante renovación de la belleza.

Frente a Él, el aura que los animaría recibía los dulces impulsos de sus labios: la curiosidad, necesaria para el descubrimiento; la inteligencia, eficaz instrumento para el progreso; el miedo, imprescindible para la supervivencia; el valor, útil para afrontar los caminos que se abrirían; el lenguaje, la crucial herramienta para transparentar el yo definitivo… Dudó al exhalar el albedrío, cuyas inevitables consecuencias ya estaban presentes en el todo, mas, ¿cómo, si no, habrían de disfrutar de la auténtica libertad?

Infundió, en suma, los dones de su propia materia en aquella alma. Cada una sería distinta y única, pues el albedrío, la respuesta individual, conformaría su valor definitivo.

Frágil frente a sus ojos, el aura temblaba ligeramente en su color azul; solamente faltaba el último aliento, el más importante don que ofrecer a los recién nacidos a la vida.

Habría de ser el más fuerte de todos, capaz de reavivar cada una de las cualidades recibidas. Crecería en el silencio, en la observación, en el deseo de dar, en la renuncia; invadiría lentamente cada rincón del alma hasta convertirse en el motor vital. El Hombre perdería su “yo” para percibir plenamente el “nosotros”. Sería el más fuerte, aunque su cuerpo estuviese gravemente dañado; sería el más audaz, aunque el miedo le arañase la espalda; sería el más generoso, aunque sus manos estuviesen vacías; sería el más tierno, aunque a su alrededor merodeasen las fieras; sería el más paciente, aunque le acuciase la urgencia del encuentro; sería el más alegre, aunque su corazón estuviese aterido por la pena. Aprendería el auténtico valor de la espera, de la pertenencia, de la posesión, de la pérdida.

Este don, este último regalo, el Amor, sería el único capaz de divinizar al Hombre.

El soplo final convirtió el aura en una luminosa esfera que tornó su débil azul en un delirio naranja. Nada faltaba por hacer.

Pero sus labios se curvaron en una pícara sonrisa. Con su dedo índice dividió la esfera resplandeciente en dos mitades perfectas, y otorgó cada una de ellas a los dos cuerpos yacentes.

Sin perder la sonrisa, observó el despertar de sus criaturas: no habría más regla que el respeto a la libertad del otro, ni más fin que volver a ser una única alma. La alegría vendría dada en hallar la plenitud del encuentro con la otra mitad; el dolor, en la dificultad de la búsqueda; el placer, en la consumación carnal del reencuentro; la esperanza, en el deseo de la perpetuidad.

Y cuando dos mitades gemelas se hallaran, por fin, frente a frente, el Amor, completo y renacido, atraería sus auras haciéndolas, como en el origen de la Creación, Una.

Los dejó marchar. 

Había comenzado el maravilloso Juego de la Vida.

©Soledad Sánchez Mulas




11 de enero de 2015

Lágrimas


En mi sueño de hoy había lágrimas.

Blandas, delicadas.

Una fina capa de sal, esta mañana,
recibe en mis mejillas
el sol frío de un domingo azul.

El celeste silencio que ha apagado las luces.

Es enero,
y la vida
sigue.


©Soledad Sánchez Mulas




4 de julio de 2014

Poeta

Fotografía original de José Amador Martín Sánchez

Poeta

Hemos nacido para el amor del agua,
para la mansedumbre.

El ahogo es la voz de los poetas,
el rostro sumergido,
la boca fría que se desdibuja.

Nuestro cuerpo se ablanda en los silencios,
se torna inútil para escribir la historia.

Para escribir la garra de la historia.

En el amor del agua,
en el lugar exacto donde comienza el signo
de la podredumbre,
se sella la garganta y se diluye el labio.

Luego,
la lluvia siempre cae.

Como un amante que acontece el lecho.

©Soledad Sánchez Mulas


6 de junio de 2014

De uno y otro continente. Semana de Poesía en la USAL


Dentro de la Semana de Poesía de la Universidad de Salamanca, el martes día de las letras portuguesas (10 de junio), se presenta la antología Um extenso continente (homenagem ao poeta António Salvado), en la que tengo el placer de participar con dos pequeños poemas inspirados en algunos versos de su poemario La hora sagrada, junto con un magnífico grupo de poetas españoles, portugueses y latinoamericanos: Antonio Colinas, José María Muñoz Quirós, Juan Carlos López Pinto, Luis Frayle Delgado, Verónica Amat, José Amador Martín Sánchez, Carlos Aganzo, Elena Díaz Santana, Máximo Cayón, Boris Rozas, Santiago Redondo Vega, Juan Ángel Torres Rechy, Xenaro Ovín...

La antología ha estado coordinada por María do Sameiro Barroso, María de Lurdes Barata, Alfredo Pérez Alencart, Héctor Ñaupari y José Ben-Kotel.

Para todos los que queráis acompañarnos en la presentación, os esperamos el martes 10 de junio, a las 19h, en el aula Dorado Montero del Edificio Histórico de la Universidad de Salamanca.


19 de mayo de 2014

"Y llegará el día...", adiós a Josefa Sánchez Sousa.

Con Pepita en el Encuentro Literario que PentaDrama celebró con José Amador Martín Sánchez (2012)
Un cuadro de Pepita que cuelga en el recibidor de mi casa.

En El Savor, después de un recital de Isaura Díaz Figueiredo (2010)

En la Feria Municipal del Libro de Salamanca, leyendo uno de los textos incluidos en el libro "Encuentros y palabras", editado por PentaDrama.

Atenta, como siempre, a las lecturas de los demás compañeros.

En la presentación de "Encuentros y palabras", editado por PentaDrama.

Pepita recitando sus versos en Monterrubio, en el Paseo Poético organizado por Montse Villar, presidenta, en aquel momento, de ACOR.

Uno de los días más felices en la vida de Pepita: la presentación de su libro "Por eso escribo, por eso", en el Casino de Salamanca.


Y llegará el día
en el que el cerrojo del tiempo girará
y pasaré al otro lado.

Dormida, en silencio,
por días sin término.
Josefa Sánchez Sousa
"Por eso escribo, por eso"


El 19 de mayo fue ese día. Murió mientras dormía, en el silencio que tanto amaba, haciendo realidad sus versos y pasando al otro lado, a la Luz en la que ella creía firmemente.

(...)
Funde mi vida con otra Vida
y acógeme en tus brazos
por tiempo eterno.
Josefa Sánchez Sousa
"Por eso escribo, por eso"

Su sonrisa se queda entre nosotros. Y sus manos, de dedos largos y ágiles: dedos de artista de la aguja y del pincel.

Benditas mis manos,
obreras de mi mente,
tejedoras de ilusiones
que repartieron belleza
en blanco y en colores.

Ahora, cansadas, doloridas,
dibujan palotes
que me hacen feliz.

Benditas mis manos.
Josefa Sánchez Sousa
"Por eso escribo, por eso"

Sus palabras, en "Por eso escribo, por eso", un regalo para todos nosotros y su posesión más querida.

Porque mis sencillas palabras
rompen las paredes de mi mente para no morir
en la noche oscura.
Josefa Sánchez Sousa
"Por eso escribo, por eso"


Cuanto quería decirle quedó dicho en nuestras conversaciones telefónicas, siempre largas; la última, una semana antes de su muerte. Y el último beso en sus mejillas, el 29 de abril, cuando asistió a la presentación del poemario de Isabel Bernardo.

Nuestro beso secreto
permenacerá en el aire
y te acariciará siempre
aunque tú no me veas (...)
Josefa Sánchez Sousa
"Por eso escribo, por eso"

Guardo sus palabras como un tesoro.

La boca ensucia la palabra
si el corazón deforma las cosas.

La palabra ensucia la boca
si el corazón deforma las cosas.
Josefa Sánchez Sousa
"Por eso escribo, por eso"

Hasta pronto, Pepita. 

Quédate conmigo en mi noche larga,
dame tu calor que me falta abrigo,
derrama cantares que inunden mi alma,
no me dejes nunca.
Quédate conmigo.
Josefa Sánchez Sousa
"Por eso escribo, por eso"



Josefa Sánchez Sousa nació en Alberguería de Argañán (Salamanca), en 1922.
Fue una excelente modista y obtuvo varios premios en su faceta de pintora. Cuando se jubiló comenzó a escribir. Fue miembro de la Tertulia Literaria Atril (Ateneo de Salamanca, dirigida por Fernando Díaz Miguel), de Salamanca Letra Contemporánea y, hasta su fallecimiento, de la Asociación Cultural PentaDrama. Participó en recitales, programas de radio, paseos poéticos, en el Cielo de Salamanca, y sus poemas aparecen en diversas publicaciones conjuntas. En 2011, por iniciativa de Montse Villar, PentaDrama se hace cargo de la preparación y publicación del libro "Por eso escribo, por eso", que recoge una selección de sus poemas, pensamientos y relatos, y cuya portada es uno de sus cuadros. Fue uno de los momentos más importantes en su vida. Yen la mía también. 
El profesor de la USAL y poeta Antonio Sánchez Zamarreño prologó el libro; en sus palabras: "(...) En él ("Por eso escribo, por eso"), como en un buque acorazado, sigue nuestra amiga sondeando el misterio, cantando bajo el sol. Nosotros solo podemos darle las gracias a Quien nos la acercó a la vida y a quienes, ahora, nos la acercan a este libro. Me callo, pues, y la dejo hablar".
Pepita nos hablará siempre desde "Por eso escribo, por eso" y desde el recuerdo imborrable de su sonrisa.









14 de mayo de 2014

Luz y Palabra, sábado, 17 de mayo de 2014, Iglesia Jesús Obrero, Pizarrales


Un año más, la Hermandad del Silencio nos acoge para celebrar "Luz y Palabra", un acto sencillo, de oración, en el que estaremos acompañados por la música del coro parroquial. José Amador Martín Sánchez se ha encargado de organizarlo, con el mimo y cuidado con que siempre lo hace.

Para mí es una gran alegría poder participar, acompañada, además, de amigos poetas a los que siempre es un placer poder escuchar.

Si os animáis, os estaremos esperando con los brazos abiertos.

En la imagen, los amigos participantes:  Juan Ángel Torres Rechy, Carmen Prada Alonso, Francisco Javier, Verónica Amat, Pilar Fernández Labrador, Isaura Díaz Figueiredo, José Amador Martín Sánchez, José María Muñoz Quirós y José Pulido. Falta Ana S. Díaz de Collantes, que se marchó enseguida a causa de un compromiso.
 

21 de abril de 2014

Presentación de "Tiempo de migraciones", nuevo poemario de Isabel Bernardo

Nada es tan emocionante como abrir y degustar un nuevo poemario.

Isabel Bernardo puso en mis manos Tiempo de migraciones, invitándome a presentarlo y regalándome el privilegio de descubrirlo, a mis propios ojos y a los ojos de quienes se acerquen a él atraídos, sin duda, por la fuerza poética de la autora, sobradamente conocida por todos los que amamos la Literatura.

Tiempo de migraciones, con el agua como protagonista absoluta, recorre el paisaje interior de la autora y nos muestra la fuerza de la naturaleza y la hondura de su voz. 

José Amador Martín Sánchez, autor de la bellísima portada, ha elaborado un audiovisual que acompañará nuestras palabras.

Os espero el martes 29 de abril, a las 19,30h en el Palacio de Figueroa (Casino), en Salamanca.






V Encuentro Cristiano de Literatura


El próximo sábado, 26 de abril, se celebra el V Encuentro Cristiano de Literatura en Salamanca. Se realizará también la entrega del premio Jorge Borrow de difusión bíblica al escritor y teólogo Plutarco Bonilla.

Nuevamente tengo el placer de participar, en compañía de Pilar Fernández Labrador, José María Muñoz Quirós, Juan Carlos López Pinto, Gloria Sánchez, J.M. Sánchez Terrones, Leopoldo López Samprón, José Amador Martín, Verónica Amat, Xenaro Ovín, Isabel Pavón, Juan Carlos Martín, Luis Alberto Ambroggio, Elena Díaz Santana, Marcelo Gatica, José Antonio Sánchez y Alfredo Pérez Alencart.

Foto de los participantes del año 2013
Podéis ampliar la información en el enlace de El protestante digital

7 de abril de 2014

11 de abril, Oficcium Poético de Semana Santa en San Juan de Barbalos

Fotografías de José Amador Martín Sánchez
Un año más, José Amador Martín Sánchez organiza el Oficcium Poético de Semana Santa, en la Iglesia de San Juan de Barbalos, Salamanca.

Se trata de un acto íntimo, sencillo y muy bello. Poesía y música llenan la nave románica mientras los asistentes pueden disfrutar de un espacio para la oración o la reflexión.

Todos seréis bienvenidos.




27 de marzo de 2014

Poeta ante la Cruz, 6 de abril de 2014

Fotografía de José Amador Martín Sánchez

Desde 1986, la Real Cofradía del Cristo Yacente de la Misericordia y la Agonía Redentora organiza el Poeta ante la Cruz.

El poeta elegido (con más de un año de antelación) escribe un poemario que él mismo lee frente a la Cruz, acompañado por el Coro Francisco Salinas. El acto, solemne en el Domingo de Pasión, tiene lugar en el bellísimo coro de la S.I.B. Catedral Nueva de Salamanca.

A finales de noviembre del año 2012 me comunicaron mi elección para el Poeta ante la Cruz de 2014 y apenas en un suspiro el próximo seis de abril, a las seis de la tarde, los versos de mi poemario Agua desnuda sonarán bajo los techos que me han amparado muchas veces en este último año.

Este nombramiento ha sido uno de los mejores regalos que me han hecho a lo largo de mi trayectoria poética. Ha supuesto, como muchas veces me comentó que sucedería mi gran amigo José Amador Martín Sánchez —también Poeta ante la Cruz en 2010—, un antes y un después en mi vida. Han sido muchas horas de reflexión, ante y bajo la Cruz. Mi fe y mi experiencia cristiana personal, mis valores, mis prioridades, mi andadura, mi ser ante la mirada de Jesús y mis planes de futuro han sobrevolado todos y cada uno de los versos de Agua desnuda.

En el camino de un Vía Crucis simbólico, el agua se convierte en protagonista de la Pasión de Cristo y de mi querer acompañarle, desde el siglo XXI, con mi palabra. Agua que lava, que rejuvenece, que anega, que hila, que disuelve, que crea... Agua que, desnuda, nace de la misma talla de este Cristo de terrible mirada —talla de lágrimas— y lo vuelve niño, a mis ojos, para devolverme (y devolvernos) la esperanza en la Humanidad.

Quiero agradecer a Julián, Hermano Mayor de la Cofradía y a Javier Blázquez su generosidad para conmigo, la confianza que depositaron en mí. A todos los hermanos cofrades su acogida y su hacerme sentir una de ellos.

A todos los Poetas ante la Cruz que me han precedido, porque sus versos han sido fuente de inspiración para mí.

A José Manuel Ferreira Cunquero, que viera en mí, sin dudas, un Poeta ante la Cruz. 

A Elena Díaz Santana su amistad (un regalo), su apoyo incondicional y su mirada a mis versos, siempre tan lúcida y tan sentida.

Y muy especialmente a José Amador Martín Sánchez, mi hermano en la poesía, su confianza y su infinito apoyo en estos meses. Sin él, Agua desnuda no hubiera visto la luz. ¡Mil gracias, José Amador!

Si queréis acompañarme, Agua desnuda correrá, a veces silenciosa y a veces con gran alborozo, en el coro de la Catedral Nueva, el Domingo de Pasión a las 18h.

Cristo Yacente de la Misericordia y la Agonía Redentora; Fotografía de José Amador Martín Sánchez




25 de marzo de 2014

26 de marzo, Oración Poética ante Jesús Despojado


Nuevamente Isabel Bernardo prepara, con gran mimo, la oración poética ante Jesús Despojado. Serán unos minutos de oración o reflexión (según cada quien), poesía y música, a los que estáis invitados. Siempre es un placer participar en estos actos íntimos y recoger las impresiones, favorables en la mayoría de los casos, de quienes acuden a ellos por primera vez.


21 de marzo de 2014

Crear en Salamanca y el Día Mundial de la Poesía

Crear en Salamanca, la revista digital que dirige José Amador Martín Sánchez, celebra también este día.
Si hacéis click AQUÍ podéis disfrutar de hermosísimos poemas e imágenes.

Este es mi poema para celebrar tan hermoso día:

Soledad Sánchez Mulas
(Salamanca)
Como una bandera

Defender la alegría como una bandera
Mario Benedetti

La mañana
abre su copa de luz a los peces del miedo.

Flamea dulcemente la bandera de agua cristalina
y el murmullo de labios,
en la orilla,
cuenta el color del aire,
la sorpresa de las ramas vestidas,
el secreto del tibio corazón
enamorado.

La mañana
invita al licor dorado del sueño que se cumple.

La bandera de agua se posa sobre el mundo
y los ojos tristes se alzan,
y las manos empuñan la pluma como un arma,
y las lágrimas se funden en el paño brillante.

Y la dama verde,
que germina en la lluvia,
recorta las sombras
y construye palabras sin espinas,
acaricia a los niños que nacen.

La mañana
rasga el papel oscuro que oculta la alegría,
desenvuelve el regalo.

19 de marzo de 2014

Día Mundial de la Poesía en Salamanca, 21 de marzo de 2014


El grupo poético SonLetras, el Ateneo de Salamanca, ASUS (Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Salamanca) y Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes han organizado la celebración del Día Mundial de la Poesía, en Salamanca, con un acto que se llevará a cabo el 21 de marzo, a las 19h en el Aula Magna de la Facultad de Filología (Anaya).

He tenido el honor de ser invitada a participar, junto a los poetas  Annie Altamirano, Julián Martín, Asunción Escribano, Natividad Gómez Bautista, Carlos Blanco Sánchez, Isabel Bernardo, María Ángeles Pérez López, Toño Blázquez, Abdul Hadi Sadoun (Irak), Pío E. Serrano (Cuba), Jeannette L. Clariond (México), Esther Bueno, José María Muñoz Quirós y Alfredo Pérez Alencart, con poemas propios

Intervinen también Luis Gutiérrez Barrio, quien recitará a Juan Gelman ("Oración de un desocupado"); Pilar Fernández Labrador, quien recitará a León Felipe ("Romero solo") y Jorde D'Alessandro, quien recitará a Silvina Ocampo ("Canto").

El Grupo Tarantela, formado por : Sara Medina y Celia Jiménez (violines), Clara García (viola) y el violonchelo Sergio Álvarez, acompañarán a Sergio Fuentes (violín) en la interpretación de «La Primavera» de Vivaldi, con sus tiempos: Allegro-Largo y Pastora.

Para la ocasión, en edición conjunta de Alfredo Pérez Alencart y Luis Gutiérrez Barrio, la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes editará el libro Desde un preciso lugar del mundo, que recoge los poemas que recitaremos e ilustraciones de Miguel Elías, y con el que se obsequiará a todos los asistentes al acto, junto con un punto de lectura conmemorativo.
Recitando en el Aula Magna de la Facultad de Filología de la USAL

La mayor parte de los participantes antes de comenzar el acto






17 de marzo de 2014

Silencio fértil

El poeta Antonio Colinas en una fotografía de Elena Díaz Santana
El 22 de febrero de 2014, Vidal Arranz firma un artículo para El Norte de Castilla, Un mundo que agoniza. Conversaciones para tiempos de cambio en el que el gran poeta Antonio Colinas ofrece su visión sobre los tiempos que vivimos.

Elena Díaz Santana, en su blog "Mi pequeño mundo", extracta la entrevista, como siempre, con gran acierto.

Esta frase del poeta: "...hay que cultivar la mirada de dentro a afuera. Hay que hacerlo en unas condiciones de lo que yo llamo silencio fértil" incide en una de las conversaciones que más veces he mantenido con mi amigo José Amador Martín Sánchez.

Si nos atenemos al DRAE, en su tercera acepción, el silencio es también la falta de lo escrito y, por ende, lo NO escrito es silencio, fértil en la obligación del poeta, según el maestro Colinas.  

Entiendo que, en este contexto, lo no escrito es lo no publicado, lo que aún permanece en el seno del autor. Me sorprende (todavía) la creencia de que los poemas, tan cortitos ellos algunas veces, se escriben a vuelapluma, en el margen de una servilleta de bar, por ejemplo, y se van añadiendo al siguiente poemario con el esfuerzo mínimo de recordar el compartimento de la cartera en el que se ha guardado la joya. Nada más lejos de la verdad. Existen las notas, por supuesto: libretas, servilletas, listas de la compra, márgenes de periódicos... pero son eso, notas, el esbozo de un verso, la idea, tres palabras que, por alguna razón, se te han clavado en alguna parte y debes sacar a la luz...

He hablado con muchos poetas sobre el terrible lapsus que sucede entre la idea primordial y el poema final. Lapsus que, a veces, se convierte en años... o en nunca. Un lapsus de labrantía en el que debe sacarse lo mejor del terruño. Responsabilidad poética. Ya sé que me lo habéis oído decir muchas veces, pero considero que debe ser un abono indispensable. Debes dar, como en el resto de cuestiones vitales, lo mejor de ti mismo, formal y emocionalmente. Y ni siquiera eso garantiza una buena cosecha.

Cada poeta con el que he hablado (o al que he leído) me cuenta cómo vive ese silencio fértil. Horas concretas, estaciones preferidas del año, estados de ánimo determinados, altibajos, trabajo constante con o sin inspiración, poemas para un poemario, poemario para unos poemas... Volver al poema cada día, como a un lugar conocido, con el humor que se lleva puesto. Descargar sobre él los malos humos o hacerle carantoñas, porque hoy ha parecido como si fuera viernes. Trabajar dos versos toda una tarde para terminar variando solo una palabra... o ninguna. Descubrir que la idea se ha diluido a partir de la segunda estrofa y que la tercera y la cuarta han perdido el norte y el ritmo...
En resumen: cada poema lleva detrás muchas horas de trabajo, esconde dolor y satisfacción y es, en suma, un pedazo del autor.

Se anima este trasiego con lecturas poéticas (para alejarse de uno mismo y descubrir que la belleza y la perfección son posibles), lecturas de críticias literarias, consultas específicas sobre aspectos determinados que atañen al poema/poemario... pero también con intervenciones públicas, recitales, presentaciones, publicaciones. Porque al César lo que es del César y el autor debe (obligación) dar a conocer su obra. Otra cosa bien distinta es la prodigalidad del poeta cuando este cree que es sinónimo de reconocimiento público.

Y ahí no termina todo. Cuando se siente que el poema está terminado, es necesario el tiempo de reposo. El distanciamiento entre lo escrito y el autor. En la alegoría agrícola, el tiempo necesario para que germine el poema.

La sorpresa viene al volver a los versos, meses después, y comprobar que en nada se parecen a aquello que quisimos expresar. O peor aún: desconocer completamente al autor de los mismos (uno mismo, como suponéis). Llega el momento de la tachadura, de la recomposición. A veces, incluso, de la destrucción total. O, si las musas fueron benévolas, se forma en la cara del poeta esa sonrisa extraña, casi bobalicona, al comprobar que el poema ha superado la prueba del paso del tiempo. 

El silencio fértil surge entre los propios versos, en el trabajo de escribir poesía. 

El ruido de las palabras se detiene y el autor mira en su interior para encontrar respuestas; o preguntas, que en poesía dan más juego. Se forma bebiendo de las fuentes de los grandes autores, estudiando la palabra (qué bello es el español cuando se indaga) y volviendo al poema una y otra vez. Se nutre interior y exteriormente, entrega substancia al poema y la recibe de él. 

Es la belleza de la poesía y la magia inigualable de la palabra.