28 de mayo de 2010

El Cielo de Salamanca


Recitando mi poema desde la Casa de las Conchas

Ha sido una experiencia inolvidable. La noche salmantina, en un rincón mágico, se convirtió en una algarabía de versos y notas, de luz y poesía, que brotaba desde la alta torre de La Clerecía y desde los balcones de la Casa de Las Conchas. Gracias a todos los que estuvistéis allí.