1 de mayo de 2015

Tiempo de la madre

"Woman in front of the mirror" János Vaszary


" [...] Y desfila por el color amarillo a llorar, porque me halla envejecido, en la hoja de espada, en la desembocadura de mi rostro. Llora de mí, se entristece de mí. ¿Qué falta hará mi mocedad, si siempre seré su hijo? ¿Por qué las madres se duelen de hallar envejecidos a sus hijos, si jamás la edad de ellos alcanzará a la de ellas? ¿Y por qué, si los hijos, cuanto más se acaban, más se aproximan a los padres? ¡Mi madre llora porque estoy viejo de mi tiempo y porque nunca llegaré a envejecer del suyo![...]"
César Vallejo, Poemas en prosa. "El buen sentido"


Tiempo de la madre

Mi tiempo me acerca al bajo de tu falda,
al crepitar de la sartén triste, de tu espalda,
del silencio que rodaba despacio
entre las alacenas.

Mi tiempo vuelve con tus labios fruncidos,
con tu pregunta en el alféizar
que a veces me dejaba llegar desde otras tierras.

Ahora que mis manos tiemblan también
con ese nerviosismo cauteloso de la arruga labrada
a golpe de secretos,
de cuerpo desmembrado, desprovisto de labios,
apenas sostenido por la espera
desde aquella ventana que ya es nuestra,
mi tiempo vuelve núbil,
reconocible, con el anillo de tus tardes de agujas,
de tus pasos sencillos hacia la dicha-muerte.

Mi tiempo se ha hecho tuyo
y me borro los ojos delante del espejo
con el temblor verdoso de tus dedos,
madre,
como si no supiese que me miras de nuevo
sabiendo que tengo que marcharme,
hija sólo en tu vientre,
tiempo entre las hogueras y los árboles.

®Soledad Sánchez Mulas