30 de agosto de 2016

Poética



Piedra (Poética I)

“...Extrañamente,
en el lomo de una piedra persistió una de sus alas...”
José Watanabe (La Piedra Alada)


Sobre mi piel rugosa
el latido de sombra de los pájaros,
la sed del agua etérea que mana su escultura,
el eco generoso de un cincel.

Sobre mi pétrea piel
el hambre circular de morirme en aristas,
de desnudarme en mínimos anclajes,
de copular la gota de tortura.

Sobre mi costra dura, calcinada,
un sigiloso beso que lloran las mañanas de rocío.

O el ala del pelícano.

Y el centro como el hueso de algún fruto maduro,
cueva de voz,
arcana arquitectura.








Filigrana (Poética II)

“...Una mano de piedra
aventó los guijarros...”
Pablo Neruda (Piedras para María)


Naciste ya voluta en la abisal cantera.
Festón imaginario descollando amoroso
sobre el sudor morado:
lengua de sal o vértigo de manos.
Maza o silencio,
sueño o clamor
y un delicado encaje de pétreas madreselvas
besándose en la cal.

©Soledad Sánchez Mulas

Poemas publicados en la Revista Ágora Digital (número 22, boletín 7, enero de 2011). (Click aquí para acceder)


8 de agosto de 2016

Julián Martín Martín

Hoy traigo a mi blog uno de los regalos más bonitos que he recibido nunca: un hermoso soneto de Julián Martín Martín.

No creo merecer tanto.

Muchas gracias, Julián.


LLUVIA

A Soledad Sánchez Mulas


                El valle en el que habita la poesía
                alzada sobre luces siderales.
                Donde junto a durísimos zarzales
                emergen nuevas flores cada día.

                Donde siempre renace la armonía
                suspendida en efluvios naturales.
                Donde la brisa sueña manantiales
                y cruza tenue la melancolía,

                se ha posado silente una paloma
                que ha sabido llevar de loma en loma
                con sus alas, la llama del poema.

                Le ha engarzado palabras al rocío
                y a las aguas frutales de su río
                le ha sembrado de orquídeas la diadema.

Julián Martín Martín
Aldeatejada, 3 de febrero de 2010